Cita presencialCita online

Terapia infantil en El Masnou

Psicología infantil y familiar

Acompañamos a niños, niñas y familias cuando aparecen dificultades emocionales, conductuales, escolares o relacionales.

Primera valoración de 25 minutos con las figuras cuidadoras, presencial u online.

  • Primera valoración25 minutos
  • Primera citaCon las figuras cuidadoras
  • TerapiaPresencial en El Masnou
Espacio de juego de la consulta de Calma de Ser en El Masnou, con cojines y peluches

comprender qué está pasando para poder acompañar mejor

Cuando un niño o una niña no está bien, no siempre puede explicar con palabras lo que le ocurre.

El malestar puede aparecer a través de miedos, enfado, cambios de conducta, dificultades con el sueño o la comida, aislamiento o rechazo a ir a la escuela.

En Calma de SER ofrecemos terapia infantil en El Masnou y terapia psicológica infantil adaptada a las necesidades de cada etapa. Miramos más allá de la conducta para comprender qué puede estar expresando y qué necesita. A veces, un síntoma es una manera de adaptarse, protegerse o regular una situación que le resulta difícil.

Por eso, adaptamos el acompañamiento psicológico infantil a su edad y a su manera de expresarse, utilizando la palabra, el juego, el dibujo, el movimiento o el cuerpo.

También ofrecemos orientación psicológica para familias y acompañamiento familiar, porque el bienestar emocional infantil no puede entenderse separado de sus vínculos, su familia, la escuela y su contexto.

cuándo puede ayudar la psicología infantil

Podéis pedir orientación cuando observáis dificultades relacionadas con:

  • Ansiedad, miedos y autoestima. La ansiedad infantil, los miedos infantiles, la inseguridad, la autoexigencia, las fobias, el miedo a separarse o las situaciones que evita porque le generan malestar pueden afectar a su autoestima infantil.
  • Emociones, impulsividad y conducta. Dificultades para reconocer o expresar lo que siente, problemas de regulación emocional infantil, rabietas infantiles, impulsividad infantil, poca tolerancia a la frustración o problemas de conducta infantil.
  • Relaciones y convivencia familiar. Aislamiento, dificultades en las relaciones sociales, falta de habilidades sociales, conflictos frecuentes o problemas de conducta que afectan a la convivencia y al entorno familiar.
  • Cambios vitales, separaciones y duelo. Procesos de pérdida o duelo infantil, separación de los progenitores, cambios familiares, mudanzas o experiencias que le cuesta comprender y elaborar.
  • Sueño, alimentación y expresión corporal. Pesadillas, terrores nocturnos y otros problemas de sueño en niños, cambios en la alimentación, enuresis, encopresis, tics, dolores de cabeza u otras molestias físicas recurrentes que requieren una mirada conjunta con los profesionales sanitarios correspondientes.
  • Atención, aprendizaje y escuela. Dificultades de atención en niños, organización o planificación, descenso del rendimiento escolar, dificultades escolares o rechazo escolar.
  • Desarrollo y neurodivergencias. Dudas sobre el desarrollo emocional, social, cognitivo o comunicativo, así como necesidades relacionadas con el déficit de atención, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), autismo, altas capacidades o dificultades específicas de aprendizaje.

Cuando sentís que algo no va bien. A veces es difícil identificar una causa concreta. Si observáis dificultades emocionales en niños, un cambio persistente o sentís que vuestro hijo o hija necesita ayuda, una primera valoración puede serviros para ordenar lo que está ocurriendo.

cómo trabajamos con infancia

Mirar más allá de lo que se ve

El comportamiento de niños y niñas siempre comunica algo, aunque todavía no puedan expresarlo con palabras. Comprender lo que hay detrás permite ayudar al niño o a la niña sin reducir su experiencia al síntoma.

Una rabieta puede hablar de frustración o desbordamiento; el aislamiento, de una necesidad de protegerse; y una dificultad escolar puede estar relacionada con el aprendizaje, pero también con la autoestima, la ansiedad o su entorno.

Por eso, no nos centramos solo en eliminar la conducta que preocupa. Intentamos comprender qué expresa, qué función cumple y qué necesita para encontrar, junto a su familia, formas más seguras de afrontar lo que vive.

Adaptamos la terapia a su edad

No esperamos que el niño o la niña se adapte a la terapia. Adaptamos la terapia al niño o la niña.

El acompañamiento tiene en cuenta su edad, su personalidad, su forma de relacionarse y el momento evolutivo en el que se encuentra.

En las sesiones podemos utilizar el juego, el dibujo, los cuentos, el movimiento, los materiales creativos y otras formas de expresión que le permitan mostrar aquello que todavía no puede explicar directamente.

No esperamos que se siente a hablar como una persona adulta. Creamos un lenguaje terapéutico que pueda tener sentido para él o para ella.

A través del juego, un niño o una niña puede representar situaciones que todavía no puede explicar, tomar distancia de aquello que le preocupa, ensayar respuestas diferentes y regular sus emociones.

Por eso, jugar en terapia no significa que “solo está jugando”. El juego es uno de los principales lenguajes de la infancia y una vía para comprender, expresar y elaborar lo que vive.

La familia forma parte del proceso

Las madres, los padres y las figuras cuidadoras tienen un papel importante en la psicología infantil y familiar.

Habrá sesiones para comprender mejor la situación familiar, revisar cómo estáis acompañando la dificultad y ofreceros herramientas y apoyo emocional ajustados a las necesidades de vuestro hijo o hija.

No se trata de buscar errores ni responsables. El objetivo es que lo trabajado en terapia pueda trasladarse a la vida cotidiana.

En algunos casos, especialmente en los primeros años, puede ser más adecuado trabajar directamente con las figuras cuidadoras, sin que el niño o la niña necesite iniciar una terapia individual.

Coordinación con la escuela y otros profesionales

La terapia no ocurre solo dentro de la consulta.

La familia, la escuela y las profesionales que acompañan al niño o la niña forman parte de una misma red. Por eso, realizamos siempre una sesión de coordinación con el centro educativo para compartir miradas y favorecer un acompañamiento coherente.

Si más adelante fueran necesarias nuevas coordinaciones, lo hablaremos previamente con la familia.

Cuando sea útil, también podemos coordinarnos con pediatría, psiquiatría, logopedia u otros profesionales, siempre con el consentimiento correspondiente.

Un plan de trabajo claro y flexible

Durante las primeras sesiones construiremos con la familia una comprensión compartida de lo que está ocurriendo.

La profesional propondrá unos objetivos y una forma de trabajo que puede combinar:

  • Sesiones con el niño o la niña.
  • Sesiones con las figuras cuidadoras.
  • Sesiones conjuntas.
  • Coordinaciones con su entorno.

El plan se revisará y adaptará a medida que avance el proceso.

terapia infantil presencial y online

Psicología infantil en El Masnou

Podéis realizar las sesiones presencialmente en nuestro centro de El Masnou:

  • Carrer Fontanills, 15 · 08320 El Masnou, Barcelona
  • Primera valoración de 25 minutos con las figuras cuidadoras
Ver el centro y cómo llegar →

Terapia infantil online

En infancia, la modalidad online se utiliza principalmente para las sesiones de orientación y acompañamiento con las figuras cuidadoras.

El trabajo terapéutico directo con niños y niñas menores de 16 años se realiza de forma presencial. A partir de los 16 años, puede valorarse la modalidad online según la madurez, las necesidades y las características de cada adolescente.

En la primera valoración os orientaremos sobre la modalidad más adecuada y sobre cómo combinar, cuando sea necesario, las sesiones presenciales con los encuentros online con la familia.

Ver terapia online →

Primera cita

primera cita de valoración

La primera cita se realiza con las madres, los padres o las figuras cuidadoras, sin la presencia del niño o la niña.

Puede ser presencial u online, dura 25 minutos y nos permite conocer:

  • Qué os preocupa.
  • Desde cuándo lo observáis.
  • Cómo está afectando a su vida.
  • Qué apoyos ha recibido hasta ahora.
  • Qué tipo de acompañamiento puede necesitar.
  • Qué profesional y modalidad pueden encajar mejor.

Si necesita iniciar un proceso, elegiremos a la profesional que pueda acompañarle mejor. De esta forma, conocerá directamente a la persona con quien empezará la terapia.

  • 1. Reserváis la valoración. Escogéis entre modalidad presencial u online y seleccionáis el horario.
  • 2. Nos explicáis qué está ocurriendo. La primera conversación se realiza únicamente con las figuras cuidadoras.
  • 3. Os orientamos. Valoramos si puede necesitar terapia infantil, orientación familiar, reeducación psicopedagógica o una evaluación.

Si todavía no sabes si pedir cita

Puedes escribirnos por WhatsApp y preguntar sin compromiso. Preferimos resolver una duda a que te quedes con ella.

Cuéntanos qué necesitas

No necesitas saber qué terapia ni qué profesional escoger. Te ayudamos a orientarte.

25 minutos · 36 € · Presencial en El Masnou

Elige el día

Cargando la agenda…

cómo explicárselo

Recomendamos explicárselo con tiempo y utilizando palabras sencillas.

Podéis contarle que conocerá a una profesional que ayuda a niños, niñas y familias cuando algo preocupa, cuesta o hace sentir mal.

También podéis anticiparle:

  • Dónde tendrá lugar la sesión.
  • Quién le acompañará.
  • Cuánto durará.
  • Que podrá hablar, jugar, dibujar o expresarse de otras formas.
  • Que podrá conocer poco a poco a la profesional y el espacio.

No es necesario convencerle de que le gustará. Lo importante es transmitir calma y no presentar la terapia como un castigo o como una manera de corregirle.

otros acompañamientos para niños, niñas y familias

Asesoramiento de crianza

En algunos casos puede ser suficiente trabajar con las figuras cuidadoras para comprender las necesidades del niño o la niña y encontrar nuevas formas de acompañarle.

Conocer el asesoramiento de crianza →

Reeducación psicopedagógica

Cuando el foco principal está en la atención, la organización, la lectura, la escritura, la comprensión o las funciones ejecutivas, puede recomendarse una reeducación psicopedagógica.

Conocer la reeducación psicopedagógica →

Evaluación neuropsicológica infantil

Cuando es necesario comprender con mayor profundidad su perfil cognitivo, atencional, académico o de desarrollo, podemos valorar una evaluación neuropsicológica infantil.

Conocer la evaluación neuropsicológica →
  • Terapeuta

Beatriz Velazco Brao

Psicóloga General Sanitaria · Psicología infantojuvenil · Asesoramiento de crianza . Neurodivergencias

Idiomas
Castellano · Catalán
Modalidad
Presencial en El Masnou · Online
Ver perfil →
  • Terapeuta

Patricia Cuairan Martínez

Psicóloga General Sanitaria · Psicoterapia integrativa con personas adultas, infancia, adolescencia y familias · Coordinadora de las primeras sesiones de valoración

Idiomas
Castellano · Catalán
Modalidad
Presencial en El Masnou · Online
Ver perfil →
  • Terapeuta

Dámaris Rey Álvarez

Psicóloga · Psicología infantojuvenil y de adultos · Neurodivergencias · Asesoramiento en crianza

Idiomas
Inglés · Catalán · Castellano
Modalidad
Presencial en El Masnou · Online
Ver perfil →

preguntas frecuentes

¿La primera cita es con el niño o la niña?

No. La primera cita de valoración se realiza únicamente con las madres, los padres o las figuras cuidadoras, sin la presencia del niño o de la niña.

Puede ser presencial u online y nos permite comprender la situación, orientaros y elegir a la profesional que puede acompañarle mejor.

Así cuidamos su entrada en el proceso y evitamos que tenga que pasar por dos profesionales diferentes.

¿Siempre es necesario que mi hijo o hija haga terapia?

No.

En algunos casos, especialmente durante la primera infancia, puede ser más adecuado trabajar a través de las madres, los padres o las figuras cuidadoras, sin iniciar una intervención directa con el niño o la niña.

Los cambios en la manera de comprenderle, responder a sus necesidades y organizar el entorno familiar pueden ser suficientes para favorecer su bienestar.

En la primera cita valoraremos qué modalidad puede ser más adecuada.

¿Qué ocurre si mi hijo o hija no quiere venir?

Es comprensible que al principio pueda mostrar rechazo.

No conoce a la profesional ni el espacio y puede sentir miedo, vergüenza, desconfianza o pensar que acudir a terapia significa que hay algo malo en él o en ella.

Muchas veces, este rechazo tiene que ver con la incertidumbre. Por eso, puede ayudar explicarle con tiempo dónde irá, con quién se encontrará, qué podrá hacer durante la sesión y cuándo tendrá lugar.

Solemos recomendar a las familias que intenten pactar una primera sesión para conocer a la terapeuta y ver cómo se siente, sin plantearla desde el inicio como un compromiso de continuar.

Es importante escuchar su resistencia y no presentar la terapia como un castigo o como una manera de corregirle.

Al mismo tiempo, cuando el malestar nos preocupa, las personas adultas también tenemos la responsabilidad de ofrecer cuidados que quizá todavía no puede pedir o valorar por sí mismo.

¿Cómo son las sesiones? ¿Mi hijo o hija se quedará solo?

El objetivo es que el niño o la niña pueda sentirse seguro y cómodo en el espacio.

Algunos niños se sienten preparados para quedarse a solas con la profesional desde el principio. Otros necesitan que una de sus figuras cuidadoras esté presente durante una parte de la sesión o durante los primeros encuentros.

No forzamos una separación para la que todavía no está preparado. La terapeuta irá valorando cómo acompañar este momento y os orientará sobre la forma más adecuada de facilitar el vínculo.

Mi hijo o hija dice que solo juega en terapia. ¿Es normal?

Sí.

El juego es uno de los principales lenguajes de la infancia y una herramienta terapéutica importante.

A través del juego, un niño o una niña puede representar situaciones que todavía no puede explicar, expresar emociones, tomar distancia de aquello que le preocupa, ensayar respuestas diferentes y encontrar nuevas formas de afrontar lo que vive.

Por eso, jugar en terapia no significa que “solo está jugando”. La profesional observa, acompaña e interviene a través de ese lenguaje, junto con otros recursos adaptados a su edad.

¿Nos contará la terapeuta todo lo que ocurre en las sesiones?

El niño o la niña necesita sentir que dispone de un espacio propio y seguro, adaptado a su edad.

Eso no significa que la familia quede al margen. Habrá sesiones destinadas a las madres, los padres o las figuras cuidadoras para ayudaros a comprender mejor qué está ocurriendo y ofreceros herramientas para acompañarle.

La profesional compartirá con vosotros la información necesaria para cuidar el proceso, orientar el acompañamiento o actuar ante una situación de riesgo.

Desde el inicio se explicará cómo se combinará el espacio individual con el trabajo familiar y cuáles son los límites de la confidencialidad.

¿Las madres, los padres o las figuras cuidadoras participamos en el proceso?

Sí. La familia forma parte del acompañamiento.

La frecuencia y el formato de las sesiones con las personas adultas dependerán de la edad del niño o la niña, de la dificultad y de las necesidades del proceso.

El objetivo es que podáis comprender mejor qué está viviendo, conocer los objetivos del acompañamiento y disponer de recursos para ayudarle también fuera de la consulta.

¿Cómo sabremos qué se está trabajando en terapia?

Durante las primeras sesiones, la profesional irá recogiendo información y construyendo una comprensión de lo que está ocurriendo.

A partir de esta valoración, os explicará la propuesta de intervención, los objetivos y la forma de trabajo.

El plan será flexible y se irá revisando a medida que avance el proceso. Podréis plantear dudas y hablar con la profesional siempre que necesitéis comprender mejor qué se está trabajando y cómo podéis acompañar desde casa.

¿Qué diferencia hay entre los dos tipos de asesoramiento de crianza?

En el asesoramiento de crianza, el foco está principalmente en comprender las necesidades del niño o la niña y ofrecer herramientas a las figuras cuidadoras.

En el asesoramiento de crianza con mirada relacional y de pareja, también trabajamos cómo la maternidad, la paternidad, la carga mental y las diferencias educativas están afectando al vínculo entre vosotros.

No necesitáis saber de antemano cuál encaja mejor. En la primera cita podremos orientaros.

¿Qué diferencia hay entre una reeducación psicopedagógica y una terapia infantil?

La reeducación psicopedagógica se centra principalmente en las dificultades relacionadas con el aprendizaje, la atención, la planificación, la lectura, la escritura, la comprensión o las funciones ejecutivas.

La terapia infantil se orienta al malestar emocional, la conducta, la autoestima, los vínculos y las situaciones que están afectando al bienestar del niño o la niña.

En algunos casos, ambos acompañamientos pueden complementarse. La primera valoración nos ayudará a orientaros.

¿Siempre os coordináis con la escuela?

Sí. Como parte del proceso terapéutico infantil, realizamos siempre una sesión de coordinación con el centro educativo.

Esta sesión nos ayuda a conocer cómo está el niño o la niña en el contexto escolar y a favorecer una mirada compartida entre la familia, la escuela y la profesional.

Si se requieren más coordinaciones, lo hablaremos previamente con las madres, los padres o las figuras cuidadoras.

¿Cómo sabemos si necesita terapia, reeducación o una evaluación neuropsicológica?

No siempre es fácil distinguirlo antes de realizar una primera valoración.

Cuando la dificultad está relacionada principalmente con el malestar emocional, la conducta o los vínculos, podemos proponer un proceso terapéutico.

Si el foco está en el aprendizaje, la atención, la organización o la autonomía escolar, puede encajar mejor una reeducación psicopedagógica.

Cuando es necesario comprender con mayor profundidad su perfil cognitivo, atencional, académico o de desarrollo, podemos recomendar una evaluación neuropsicológica.

En algunos casos, estos acompañamientos pueden complementarse.

Si estamos separados y uno de los progenitores no está de acuerdo, ¿puede empezar?

Aunque la guarda y custodia corresponda a uno de los progenitores, lo que debemos tener en cuenta es quién ejerce la patria potestad.

Cuando la patria potestad es compartida, necesitamos el consentimiento de ambos progenitores antes de iniciar el proceso terapéutico o la evaluación con el o la menor.

Si uno de los progenitores no está de acuerdo, no podremos empezar hasta que exista un acuerdo entre ambos o una resolución judicial que permita iniciar el acompañamiento o atribuya esa decisión a uno de ellos.

Si existe alguna circunstancia especial o una resolución previa, necesitaremos revisar la documentación correspondiente antes de valorar cómo proceder.

Ver todas las preguntas frecuentes →

no es necesario esperar a que la dificultad sea muy intensa ni llegar con un diagnóstico

Primera cita de valoración

Un primer encuentro de 25 minutos para escuchar tu situación, resolver tus dudas y orientarte hacia el acompañamiento adecuado.

Terapia presencial

Conoce la atención psicológica presencial de Calma de Ser en El Masnou.

Terapia online

Conoce cómo funciona la terapia online y para qué edades y tipos de acompañamiento está disponible.