Empecé mi camino profesional con una vocación clara por acompañar a niños, niñas y adolescentes. Primero me formé en Educación Infantil, lo que me permitió conocer de cerca las necesidades de la infancia y comprender la importancia del vínculo, el juego y la seguridad durante los primeros años.
Con el tiempo quise profundizar en el desarrollo humano y estudié Psicología. Posteriormente, completé mi formación con un máster en Psicología Infantil y Juvenil, incorporando herramientas específicas para acompañar las necesidades emocionales, conductuales y relacionales de niños, niñas y adolescentes.
He trabajado con infancia en diferentes contextos, tanto educativos como psicológicos y psicopedagógicos. Esta experiencia me ha permitido acompañar dificultades de aprendizaje, problemas de conducta y otras necesidades que pueden afectar al bienestar y al desarrollo académico.
Entiendo que cada niño o niña tiene una manera particular de aprender, expresarse y relacionarse. Por eso, adapto las reeducaciones psicopedagógicas a sus necesidades, integrando el trabajo académico con el desarrollo emocional, la autoestima y la confianza en sus propias capacidades.
En las sesiones me gusta situar al niño o la niña en el centro, respetando su ritmo y entendiendo que aprendizaje y bienestar emocional van siempre de la mano. El juego también ocupa un lugar importante: es una forma natural de expresarse, experimentar, relacionarse y descubrir recursos propios.
Mi propósito es ofrecer un espacio seguro y respetuoso donde cada menor pueda comprender sus dificultades, reconocer sus fortalezas y encontrar herramientas para avanzar sin sentirse definido por aquello que le cuesta.

