Siempre me ha interesado la capacidad de desarrollo de las personas y la posibilidad de encontrar nuevas formas de afrontar las dificultades.
Mis primeras experiencias profesionales fueron en el ámbito de las adicciones, acompañando a adolescentes y personas adultas mediante terapia individual, familiar y grupal. El trabajo en equipo me permitió acercarme a los fundamentos de la psicoterapia humanista y a la mirada sistémica, comprendiendo que el malestar no puede separarse de la historia, los vínculos y el contexto de cada persona.
Desde la adolescencia he practicado diferentes disciplinas corporales. Con el tiempo sentí la necesidad de construir un puente entre la psicología y el cuerpo, y me formé en Gestalt Corporal. Esta perspectiva me permite incorporar a las sesiones la conciencia corporal, la respiración, el movimiento y la meditación cuando pueden ayudar a comprender o regular aquello que ocurre.
La experiencia de convertirme en padre marcó también una etapa importante en mi recorrido. Durante varios años me dediqué plenamente a la crianza y profundicé en la crianza consciente, la comunicación no violenta y diferentes modelos pedagógicos. Esta experiencia amplió mi manera de comprender la infancia, la adolescencia y las relaciones familiares.
También he creado y acompañado grupos de movimiento expresivo y consciente, integrando la experiencia grupal con el trabajo corporal y emocional.
Actualmente acompaño a adolescentes y personas adultas en procesos individuales y grupales. Mi forma de trabajar integra la palabra, el cuerpo, la relación terapéutica y los recursos propios de cada persona, respetando el ritmo y los objetivos de cada proceso.

