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Orientación y diagnóstico

Evaluación neuropsicológica y diagnóstico

Un servicio para niños, niñas, adolescentes, personas adultas y personas mayores que permite comprender mejor su funcionamiento y orientar los apoyos necesarios.

No hay cita de valoración previa de 25 minutos: el proceso empieza directamente con la profesional de neuropsicología.

  • EtapasInfancia, adolescencia, edad adulta y personas mayores
  • ProcesoUnas cuatro sesiones más la devolución
  • HorarioPor la mañana, habitualmente los miércoles
Mesa con cuadernos y material de juego para una evaluación neuropsicológica

comprender mejor para poder orientar

A veces, además del acompañamiento emocional, educativo o médico, es necesario realizar una evaluación específica para comprender cómo está funcionando una persona en áreas como la atención, la memoria, el aprendizaje, el lenguaje o las funciones ejecutivas.

La evaluación neuropsicológica puede realizarse en cualquier etapa de la vida: infancia, adolescencia, edad adulta y personas mayores.

Suele ser especialmente útil cuando una dificultad está teniendo un impacto significativo en la vida cotidiana, los estudios, el trabajo, las relaciones, la autonomía o el bienestar emocional.

El objetivo no es buscar una etiqueta ni determinar si alguien encaja dentro de una idea rígida de “normalidad”. Se trata de comprender mejor su manera de funcionar, reconocer sus capacidades y necesidades y orientar los apoyos que puedan ayudarle.

cuándo puede ser útil una evaluación neuropsicológica

La evaluación puede estar indicada cuando existen dificultades persistentes relacionadas con:

  • La atención, la concentración o el control de los impulsos.
  • La memoria y el aprendizaje.
  • La lectura, la escritura, la comprensión o el cálculo.
  • El lenguaje y la comunicación.
  • La organización, la planificación o la flexibilidad mental.
  • El rendimiento académico o laboral.
  • La autonomía en las actividades cotidianas.
  • Los cambios cognitivos o conductuales.
  • La adaptación al entorno educativo, laboral, familiar o social.

También puede ser útil cuando existe una posible neurodivergencia, dificultades de aprendizaje, problemas de memoria o indicios de deterioro cognitivo.

La necesidad de evaluar no depende únicamente de que exista una característica diferente, sino de su impacto en la vida cotidiana y de las preguntas que sea necesario responder.

evaluación en todas las etapas de la vida

Cada edad plantea necesidades y preguntas diferentes.

Infancia y adolescencia

La evaluación puede ayudar a comprender dificultades de aprendizaje, atención, lenguaje, regulación emocional, conducta, interacción social o adaptación escolar.

También permite orientar a la familia y al centro educativo sobre los apoyos y las estrategias que pueden resultar más adecuados.

Ver psicología infantil → Ver reeducaciones psicopedagógicas →

Edad adulta

Muchas personas llegan a la edad adulta sin haber comprendido por qué determinadas situaciones siempre les han supuesto un esfuerzo mayor.

Una evaluación puede ayudar a explorar posibles neurodivergencias, dificultades de atención, memoria, aprendizaje, comunicación o funciones ejecutivas.

También puede ser útil cuando estas dificultades afectan al trabajo, los estudios, la organización cotidiana, las relaciones, la autonomía o la autoestima.

Ver psicología para adultos →

Personas mayores

En edades más avanzadas, la evaluación permite explorar cambios en la memoria, la atención, el lenguaje, la orientación, la planificación o la autonomía.

Puede ayudar a valorar si se trata de cambios asociados al envejecimiento o si existen indicios de deterioro cognitivo leve, demencia u otras alteraciones que requieran seguimiento y atención especializada.

La evaluación permite orientar a la propia persona, a su familia, a las figuras cuidadoras y, cuando sea necesario, a profesionales o acompañantes especializados.

cómo funciona el proceso de evaluación

La evaluación neuropsicológica es mucho más que realizar unas pruebas. Los resultados se interpretan junto con la historia, el desarrollo, el contexto y el funcionamiento cotidiano de la persona.

El proceso puede incluir:

Una entrevista inicial

La recogida de información personal, médica, familiar, educativa o laboral

Una o varias sesiones de evaluación

Cuestionarios y revisión de informes anteriores

Coordinación con otros profesionales, cuando sea necesario y exista consentimiento

Análisis e integración de los resultados

Entrega de un informe escrito

Sesión de devolución y orientación de los siguientes pasos

No todas las evaluaciones incluyen las mismas pruebas. La profesional seleccionará los instrumentos necesarios según la edad, el motivo de consulta y las áreas que deban explorarse.

Las sesiones de evaluación se realizan en horario de mañana, cuando la persona suele estar más descansada y puede mantener mejor la atención.

En el caso de niños, niñas y adolescentes, la entrevista inicial se realiza habitualmente con sus figuras cuidadoras. En personas adultas se realiza directamente con la persona interesada. Cuando se evalúa a una persona mayor, también puede participar un familiar o una figura cuidadora.

evaluar sin reducir a una etiqueta

El concepto de neurodivergencia reconoce que no todas las personas procesamos la información, aprendemos, regulamos la atención, nos comunicamos o percibimos el entorno de la misma manera.

Una evaluación puede ayudar a explorar posibles situaciones relacionadas con el TDAH, el autismo, la dislexia, la discalculia, las dificultades del lenguaje, la coordinación o las altas capacidades.

Sin embargo, una forma diferente de funcionar no tiene que convertirse automáticamente en un diagnóstico.

Cuando el diagnóstico está clínicamente justificado, puede aportar claridad, validar una experiencia y facilitar el acceso a determinados apoyos. Aun así, no explica por sí solo quién es una persona ni resume toda su historia.

Por eso, la evaluación también identifica puntos fuertes, recursos y estrategias que ya funcionan. Los resultados se interpretan dentro del contexto de cada persona, sin convertir una puntuación o una categoría diagnóstica en una definición rígida de su identidad.

resultados, devolución y recomendaciones

Convertir los resultados en orientaciones útiles.

La sesión de devolución

Una vez finalizada la evaluación, realizamos una sesión de devolución para explicar los resultados de forma clara y comprensible, resolver dudas y compartir las recomendaciones más adecuadas.

En el caso de menores, la devolución se realiza con sus figuras cuidadoras y se valora cómo trasladar la información al niño, la niña o el adolescente de una manera adaptada a su edad.

En personas adultas y mayores, la devolución se realiza directamente con la persona evaluada. Con su autorización, también pueden participar familiares, figuras cuidadoras u otros profesionales.

Las recomendaciones pueden incluir

  • Orientaciones para la vida cotidiana.
  • Apoyos o adaptaciones educativas.
  • Ajustes académicos o laborales.
  • Reeducación psicopedagógica.
  • Acompañamiento psicológico.
  • Estrategias de organización y autonomía.
  • Estimulación o rehabilitación cognitiva.
  • Apoyo a familiares y figuras cuidadoras.
  • Coordinación con profesionales sanitarios, educativos o sociales.
  • Derivación a otros servicios especializados.

La finalidad es que la evaluación no se quede únicamente en un informe, sino que ayude a tomar decisiones y construir un plan de acompañamiento útil.

coordinación con el entorno

Comprender cómo funciona la persona en su vida cotidiana.

El funcionamiento puede variar mucho según el contexto. Por eso, cuando sea necesario y exista consentimiento, podemos coordinarnos con:

  • Centros educativos.
  • Profesionales sanitarios.
  • Psicólogos o terapeutas.
  • Logopedas y psicopedagogos.
  • Centros de trabajo o formación.
  • Servicios sociales.
  • Familiares y figuras cuidadoras.
  • Profesionales de apoyo o acompañantes especializados.

Esta mirada compartida permite comprender mejor las dificultades y favorecer que las recomendaciones puedan aplicarse en los entornos reales de la persona.

Cómo empezar

cómo solicitar una evaluación

Una primera entrevista con la profesional de neuropsicología.

En la evaluación neuropsicológica no se realiza una cita de valoración previa de 25 minutos.

El proceso comienza directamente con la profesional de neuropsicología.

En niños, niñas y adolescentes, la primera entrevista se realiza habitualmente con sus figuras cuidadoras. En personas adultas, se realiza directamente con la persona interesada. En personas mayores, puede participar también un familiar o una figura cuidadora cuando sea necesario.

En este primer encuentro se recogerá el motivo de consulta, la historia relevante y los informes previos, si los hay.

A partir de ahí, la profesional explicará cómo se organizará la evaluación, qué áreas conviene explorar, cuántas sesiones pueden ser necesarias y qué personas o recursos del entorno participarán en el proceso.

Resolver una duda antes de empezar

Puedes escribirnos por WhatsApp y preguntar sin compromiso. Preferimos resolver una duda a que te quedes con ella.

Solicita una evaluación neuropsicológica

Completa el formulario y la neuropsicóloga se pondrá en contacto contigo por correo electrónico para conocer el caso y programar la primera visita.

Los campos marcados con * son obligatorios.

Nos falta tu nombre para poder responderte.

Revisa el correo: parece que falta algo.

Nos falta un teléfono de contacto.

Si la evaluación es para ti, repite aquí tu nombre y tu edad.

Necesitamos saber a quién va dirigida la evaluación.

Disponibilidad horaria (obligatorio)

Puedes marcar varias.

Marca al menos una franja: sin tu disponibilidad no podemos proponerte hora.

Cuéntanos brevemente qué os preocupa.

Necesitamos tu consentimiento para tratar estos datos.

Te responderemos personalmente.

  • Terapeuta

Beatriz Velazco Brao

Psicóloga General Sanitaria · Psicología infantojuvenil · Asesoramiento de crianza . Neurodivergencias

Idiomas
Castellano · Catalán
Modalidad
Presencial en El Masnou · Online
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  • Terapeuta

Rubén Romero Marín

Neuropsicólogo · Psicólogo General Sanitario · Evaluación y diagnóstico neuropsicológico en infancia, adolescencia, edad adulta y personas mayores · Psicoterapia de adultos

Idiomas
Inglés · Catalán · Castellano
Modalidad
Presencial en El Masnou · Online
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preguntas frecuentes sobre la evaluación neuropsicológica

Algunas dudas habituales antes de empezar.

¿Es un servicio solo para niños y adolescentes?

No. Realizamos evaluaciones a niños, niñas, adolescentes, personas adultas y personas mayores.

¿Es necesario tener una sospecha diagnóstica?

No. La evaluación también puede realizarse cuando existen dificultades significativas y todavía no se comprende bien qué puede estar ocurriendo.

¿La evaluación consiste solamente en hacer pruebas?

No. Las pruebas son una parte del proceso, pero los resultados se interpretan junto con la historia y el funcionamiento cotidiano de la persona.

¿Evaluar significa buscar una etiqueta?

No. El objetivo principal es comprender qué está ocurriendo y orientar los apoyos necesarios. El diagnóstico solo se plantea cuando aporta información útil y está clínicamente justificado.

¿Se puede evaluar una posible neurodivergencia en la edad adulta?

Sí. Muchas personas llegan a la edad adulta sin haber identificado un posible TDAH, autismo, dislexia u otra neurodivergencia. La evaluación puede ayudar a comprender su experiencia y orientar adaptaciones o apoyos.

¿Se puede realizar una evaluación por posibles problemas de memoria o deterioro cognitivo?

Sí. Evaluamos cambios en la memoria, la atención, el lenguaje, la orientación y otras funciones cognitivas para comprender qué está ocurriendo y orientar los siguientes pasos.

¿Cuántas sesiones serán necesarias?

Dependerá de la edad, el motivo de consulta y las áreas que sea necesario evaluar. La profesional explicará la planificación al inicio.

En muchos casos, el proceso suele incluir alrededor de cuatro sesiones de evaluación y una sesión final de devolución, en la que se explican los resultados y se orientan los posibles siguientes pasos.

La duración puede variar según el motivo de consulta. Algunas evaluaciones pueden ser más breves, como ocurre en determinados casos de posible deterioro cognitivo o demencia, mientras que otras requieren más sesiones para realizar un diagnóstico diferencial.

El diagnóstico diferencial consiste en explorar distintas posibles explicaciones para unas mismas dificultades, valorar cuál encaja mejor con el funcionamiento de la persona y descartar otras causas que puedan producir síntomas parecidos.

¿Recibiré un informe escrito?

Sí. Al finalizar se entrega un informe con los resultados, las conclusiones y las recomendaciones correspondientes. Siempre se entrega dentro de una sesión de devolución que realiza la neuropsicóloga para explicar los resultados.

¿Os coordináis con la escuela o con otros profesionales?

Sí. Cuando sea necesario y exista consentimiento, podemos recoger información y coordinarnos con los profesionales o recursos implicados.

¿La evaluación garantiza un diagnóstico?

No necesariamente. Puede confirmar una hipótesis, descartarla o ayudar a comprender las dificultades desde otra perspectiva.

Ver todas las preguntas frecuentes →

comprender qué está ocurriendo permite acompañar de una forma más ajustada

Primera cita de valoración

Un primer encuentro de 25 minutos para escuchar tu situación, resolver tus dudas y orientarte hacia el acompañamiento adecuado.

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